En el fútbol hay historias que van mucho más allá de los goles y los títulos. Hay historias de amor, de pertenencia, de un pibe que sabe desde chiquito dónde quiere estar y no está dispuesto a irse a ningún lado. Esta es una de esas. Según publicó La Nación, existe la historia de un jugador que de niño lloró para quedarse en Boca Juniors cuando todo indicaba que su camino podría tomar otro rumbo. Ese gesto, tan humano y tan futbolero a la vez, terminó siendo el primer capítulo de una carrera que llegó a la cima: el título de campeón del mundo. La imagen de un nene aferrado a su club, con lágrimas mediante, es de esas que resumen por qué el fútbol es mucho más que un deporte. Boca no es solo un club para los que lo eligen; es una identidad, una pertenencia que se siente desde la infancia y que, en este caso, moldeó a un futbolista que después supo devolverle al mundo todo ese amor en forma de gloria deportiva. Los detalles completos de esta emotiva historia, incluyendo la identidad del protagonista y los pormenores de aquel momento bisagra en su niñez, fueron desarrollados en profundidad por La Nación en su nota original, que vale la pena leer completa. Fuente: La Nación. Foto: La Nación Navegación de entradas Por qué Marcelo Saracchi no estuvo en la vuelta a los entrenamientos de Boca Boca Juniors y Cavani acordaron la rescisión anticipada del contrato: el gesto del uruguayo que sorprendió a todos