El inicio del nuevo ciclo de Rodolfo Arruabarrena en Boca Juniors trajo consigo exigencias concretas en el mercado de pases. Si bien en las últimas semanas el foco mediático estuvo puesto sobre Sebastián Villa, el Vasco tiene sus propias prioridades para armar el plantel: el entrenador pidió a Tiago Palacios, extremo de Estudiantes de La Plata, para darle mayor verticalidad y frescura al ataque xeneize.
Palacios, de 25 años, se perfila como el principal anhelo del cuerpo técnico para reforzar el sector ofensivo. Su desborde natural sobre la banda y su versatilidad para actuar como mediocentro ofensivo o mediapunta lo convierten en un perfil que seduce a la conducción boquense. El mercado de pases ya arrancó con la llegada de Leandro Lozano, pero el DT sigue atento a la incorporación de más refuerzos.
Desde la dirigencia ya dieron el primer paso al establecer contactos informales con el entorno del jugador. Sin embargo, su salida no será sencilla: Palacios tiene contrato vigente con el Pincha hasta el 31 de diciembre de 2027. Según informó el periodista Augusto Cesar, Estudiantes pretende una suma cercana a los 8 millones de dólares por su pase. A ese valor se suma el interés de varios clubes europeos que ya realizaron sondeos concretos, lo que obliga a Boca a diseñar una estrategia financiera impecable antes de presentar una oferta formal.
La insistencia por Palacios no es casual: en el Xeneize hay mucha incertidumbre respecto al futuro de Exequiel Zeballos. El Changuito, surgido de las inferiores del club, tiene contrato hasta fin de año y todavía no arregló su renovación. La dirigencia no quiere que el jugador se vaya sin dejarle nada a la institución que lo formó, pero el futuro sigue siendo incierto. En ese contexto, la búsqueda de un extremo de características similares cobra aún más sentido dentro del esquema que proyecta Arruabarrena para el segundo semestre.
Fuente: La Número 12