La búsqueda de un centrodelantero dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad urgente. Boca Juniors atraviesa un momento de escasez en un puesto clave y, en ese marco, aceleró las consultas en el mercado de pases. El nombre que surgió en los últimos días es el de David Romero, goleador de Tigre y uno de los delanteros de mejor presente en el fútbol argentino. La directiva xeneize se decidió a dar el primer paso y levantó el teléfono para consultar las condiciones por el jugador.
La situación del plantel explica el movimiento. Adam Bareiro se sometió a un bloqueo lumbar y su recuperación es, por ahora, una incógnita. Milton Giménez, por su parte, arrastra problemas físicos que lo mantienen con un signo de interrogación. A ese panorama se sumó la salida de Edinson Cavani, quien rescindió su contrato tras un semestre marcado por las lesiones: apenas pudo disputar dos partidos oficiales antes de que los recurrentes problemas lumbares precipitaran su despedida del club. Con ese escenario, Rodolfo Arruabarrena viene insistiendo puertas adentro con la necesidad de incorporar un nueve de área. El entrenador entiende que necesita una referencia ofensiva para completar el plantel y ampliar las variantes en ataque, especialmente pensando en un semestre con varias competencias por delante. «Estaremos atentos a ver qué pasa con Adam. Sé que el club está haciendo lo posible por conseguir algún jugador. El mercado está complicado, pero siempre alguna lista le paso al presidente», declaró el DT tras el partido ante Sarmiento por la Copa Argentina.
Hoy, el único delantero de jerarquía plenamente disponible es Miguel Merentiel, aunque sus características distan de las de un centrodelantero clásico. La Bestia puede desempeñarse como punta, pero su juego se potencia cuando tiene movilidad, espacios para atacar y libertad para salir del área. En ese contexto, Boca le pidió a Tigre las condiciones por Romero para conocer lo que pretende el club de Victoria por su delantero estrella y explorar una eventual negociación, aunque por el momento no hubo una oferta formal.
Romero tiene 23 años y arrancó su carrera en Talleres, donde convirtió cuatro goles en 44 partidos. Tuvo un paso a préstamo por La Calera de Chile, donde marcó 7 goles en 11 presentaciones. Luego fue cedido a Tigre, club que lo compró en enero por 2.000.000 de dólares por el 100% de su ficha. En Victoria lleva 16 tantos en 40 encuentros, con lo mejor de su rendimiento concentrado en este 2026: 11 goles en 19 partidos. La intención de Boca es seguir explorando alternativas antes del cierre del mercado, pero la prioridad está clara: Arruabarrena quiere un nueve y lo considera una pieza indispensable para equilibrar el plantel.
Fuente: Olé (ole.com.ar)
