Paulo Dybala sigue siendo una opción real para Boca Juniors de cara al mercado de pases de julio. A pesar de que todos los indicios apuntan a que el delantero continuará en la Roma, su futuro todavía no está definido de manera oficial, y eso mantiene viva la ilusión en el Xeneize de poder contar con él durante el segundo semestre de 2026.
Desde hace semanas se viene hablando de una posible renovación del vínculo de la ‘Joya’ con el club italiano, pero no hay nada confirmado. La demora tiene una explicación concreta: la Roma atravesó un cambio en su conducción deportiva con la incorporación de Tony D’Amico como director deportivo. D’Amico asumió su cargo una vez finalizada la temporada y aún no tomó ninguna decisión respecto al futuro del jugador argentino. A eso se suma otro factor de peso: la Roma fue sancionada en la última temporada por incumplimientos del Fair Play Financiero, una situación que D’Amico también pone sobre la mesa a la hora de analizar la continuidad de Dybala. Mientras no baje el martillo en Italia, la novela seguirá dilatándose.
En ese contexto, Juan Román Riquelme mantiene el contacto con el delantero y sueña con verlo con la camiseta azul y oro. Pero no fue el único que se comunicó con él: Rodolfo Arruabarrena, quien asumió recientemente como director técnico de Boca, también quiso tener su propia charla con la ‘Joya’. El entrenador lo llamó en los últimos días y la conversación se extendió por casi una hora.
En ese diálogo, Arruabarrena le explicó a Dybala el proyecto deportivo que tiene pensado para el plantel de cara al segundo semestre, cómo lo imagina dentro del equipo titular y cuál es el objetivo que se trazó. El técnico le manifestó de manera directa el deseo de tenerlo entre sus filas a partir de julio y buscó seducirlo con su propuesta. La pelota, por ahora, sigue en el aire.
Fuente: Planeta Boca Juniors