Leandro Gracián, quien formó parte del cuerpo técnico de Hugo Ibarra en Boca Juniors, abrió su corazón y recordó cómo vivió el final de aquel ciclo y los primeros pasos de su carrera como director técnico. El «Tano», que también vistió la camiseta azul y oro como futbolista, reconoció que la realidad lo sorprendió cuando intentó insertarse en el mundo del fútbol desde el banco de suplentes.
Tras la salida de Sebastián Battaglia como entrenador del Xeneize a mediados de 2022, la dirigencia apostó por Hugo Ibarra para ponerse al frente del plantel. El «Negro» fue acompañado en su cuerpo técnico por Gracián y Roberto Pompei. Aunque el ciclo no llegó a durar un año completo, dejó dos títulos en el plano local antes de llegar a su fin en marzo de 2023.
Una vez que ese proceso se cerró, Gracián se encontró con una realidad más dura de lo que esperaba. En diálogo con Mundo Ascenso, el exfutbolista fue sincero: «Cuando salgo de Boca, pensé que iba a ser más fácil. No estaba fácil que te contrate un club que se identifique con lo que pensás, que te puedas sostener», confesó el «Tano», quien tuvo que armarse de paciencia hasta recibir una propuesta concreta.
Recién al año siguiente llegó la oferta de Atlanta para dirigir en la Primera Nacional. Lejos de quedarse de brazos cruzados durante la espera, Gracián aprovechó ese tiempo para formarse: «En cuatro años me preparé para esta función. Yo terminé de jugar y tardé cuatro años en una búsqueda de lo que quería hacer, de lo que me gustaba, en qué me tenía que preparar, tener un poco de pedagogía, saber lo que es un videoanálisis. Empecé a hacer curso de ciencia del deporte, me metí para poder y me hizo bien. Me he preparado para estos momentos y, entre la carrera y estructurar la formación, puedo formarme», cerró el exBoca en la misma charla con Mundo Ascenso.
Fuente: Mundo Ascenso / Planeta Boca Juniors
