Tras la llegada de Rodolfo Arruabarrena al banco de Boca Juniors, Ander Herrera decidió ponerle fin a su ciclo en el club. El volante no iba a ser tenido en cuenta por el nuevo DT y optó por rescindir su vínculo antes de que comenzara una nueva etapa. Con el capítulo xeneize cerrado, el español se tomó unas semanas para disfrutar del país antes de emprender el regreso a Europa.
Además de un viaje a la Patagonia, Herrera recorrió la Ciudad de Buenos Aires y se despidió de Argentina de la manera más criolla posible. A través de sus redes sociales, compartió una historia de la cuenta 100×100 asado, donde se lo ve con delantal junto a los asadores. Queda claro que el ex Xeneize no estaba dispuesto a irse sin comer un buen asado argentino. También se lo vio jugando un partido de fútbol y posteando fotos panorámicas de la ciudad.
En una charla con el streamer Davoo Xeneize, Herrera repasó el impacto que Boca tuvo en su familia. «Mi hija Martina nació aquí, es socia de Boca», aseguró. Y agregó: «Y las otras dos hijas mías, que no son excesivamente futboleras, les encantaba vestirse para ir a La Bombonera». También dejó en claro el amor que le tomó a Buenos Aires: «Me vuelve loco Buenos Aires, la forma de vivir de los argentinos y en este tiempo que voy a estar aquí, que van a ser 3 o 4 semanas, quiero disfrutar de Buenos Aires y el país».
Respecto a su futuro deportivo, el propio Herrera reconoció que todavía no tiene nada definido. «Vamos a ver. Estoy tomando la decisión, no sé si seguir un añito más. La verdad es que tengo mucha pasión por el fútbol», señaló. Sin embargo, aclaró que la resolución no será unilateral: «Tengo que tomar la decisión en frío, con la familia». Por ahora, el futuro del ex volante xeneize sigue siendo una incógnita.
Fuente: Planeta Boca Juniors