Leandro Paredes es sinónimo de compromiso. Con cansancio, con molestias o sin descanso, siempre quiere estar disponible para Boca. Y lo volvió a demostrar apenas unas horas después de regresar del Mundial: este martes, Rodolfo Arruabarrena lo incluyó entre los 23 convocados para el partido del jueves frente a O’Higgins por la Copa Sudamericana.
La presencia del capitán en la lista confirma la evolución favorable que mostró desde su regreso al Boca Predio. Apenas 12 horas después de reencontrarse con su familia en Canning, tras el multitudinario recibimiento a los subcampeones del mundo, Paredes se presentó en Ezeiza para reincorporarse al plantel. Allí tuvo su primer encuentro cara a cara con el Vasco Arruabarrena, fue evaluado por el cuerpo médico y se sumó a los trabajos junto al resto del grupo.
La principal incógnita giraba en torno al estado de sus costillas: trascendió que el mediocampista terminó el Mundial con una pequeña fisura, una molestia que arrastró durante los últimos encuentros del torneo. Sin embargo, la respuesta física fue alentadora y, pese a que el diagnóstico no cambió, no apareció ninguna contraindicación médica que impidiera su regreso. Como suele ocurrir con él, fue el propio futbolista quien dejó en claro su intención de estar disponible. Esa predisposición, sumada a las buenas sensaciones que transmitió en los ejercicios, terminó inclinando la balanza. Ahora resta resolver si será titular, ingresará desde el banco o si finalmente esperará algunos días más para volver a sumar minutos.
La lista también dejó otras novedades. Los dos refuerzos que llegaron en este mercado de pases, Álvaro Montero y Sebastián Villa, fueron incluidos entre los 23 citados y podrían tener sus primeros minutos con la camiseta xeneize. Del otro lado, las bajas siguen condicionando al entrenador: por lesión quedaron afuera Leandro Lozano, Tomás Belmonte, Carlos Palacios, Milton Giménez y Adam Bareiro, una lista de ausencias que reduce las alternativas ofensivas y le da todavía más valor a la recuperación de Paredes.
Por lo pronto, el primer objetivo ya está cumplido: el capitán volvió, entrenó a la par de sus compañeros y forma parte de la nómina para un partido que puede marcar su reaparición. Una muestra más de una conducta que se repite desde hace años: cada vez que Boca lo necesita, él hace todo lo posible por estar.
Fuente: Olé (ole.com.ar)
