Aranda se queda extra en el predio para mejorar su definición
Foto: Planeta Boca Juniors
Un gol en 31 partidos. Ese número, llamativamente bajo para un jugador que genera tantas situaciones de peligro, es el dato que mejor explica por qué Tomás Aranda se queda en el predio de Ezeiza cuando sus compañeros ya se fueron a casa. El joven enganche xeneize trabaja de forma individual después de cada entrenamiento para pulir lo que hoy es su principal deuda con el equipo: la definición.
Según reveló el periodista Claudio Civiello en su canal de Kick, Aranda realiza ejecuciones en movimiento y a balón parado con el objetivo de convertir más goles. No es un detalle menor: en cada partido crea ocasiones claras, pero no las concreta. Además, el cuerpo técnico de Rodolfo Arruabarrena trabaja con él en el retroceso defensivo, buscando que el enganche también aporte en la recuperación de la pelota cuando el equipo no tiene la posesión.
La figura del pibe no pasó desapercibida para los históricos del club. Ángel Clemente Rojitas, uno de los máximos ídolos de la historia xeneize, se comparó directamente con él en una entrevista con Súper Deportivo Radio de Villa Trinidad: «Aranda me hace acordar a mí. Yo era muy hábil, con todo respeto». Y reveló que tiene un vínculo cercano con su entorno: «Yo hablé con él, con el papá, somos vecinos. Le dije que lo quiero, que siga, es un pibe bárbaro». Sobre su futuro, Rojitas fue contundente: «Primero que se quede en Boca y después vemos cuánto vale». Por su parte, Néstor Gorosito también se sumó a los elogios y lo comparó con Andrés Iniesta: «Aranda es muy parecido a Iniesta. Juega fácil, sabe interpretar dónde gambetear y dónde no, cuándo jugar de primera y maneja las dos piernas», dijo el entrenador de San Lorenzo en TyC Sports.
Aranda llegó a Primera de la mano de Claudio Úbeda a principios de 2026 y se ganó el puesto de titular con una velocidad sorprendente. Hoy es pieza indiscutida para el Vasco Arruabarrena en el sector ofensivo. Que un chico de sus características —surgido en las inferiores del club, con calidad técnica evidente y ya comparado con leyendas del fútbol mundial— tenga esa mentalidad de quedarse a trabajar cuando nadie lo ve dice mucho de su carácter. La efectividad es lo único que le falta para dar el salto definitivo y convertirse en un referente de esta generación xeneize. Si logra pulir esa faceta, el techo de Aranda en Boca parece no tener límite.
Fuente: Planeta Boca Juniors / Claudio Civiello (Kick)