Chimy Ávila: habló con Paredes y Arruabarrena por Boca
Foto: Prensa Club Atlético Independiente
Boca estuvo cerca de sumar a Chimy Ávila, pero el delantero terminó eligiendo Independiente. Lo que hasta ahora era un rumor, el propio jugador lo confirmó con nombres y apellidos: habló con Leandro Paredes y con el técnico Rodolfo Arruabarrena antes de tomar su decisión.
En diálogo con ESPN, Ávila fue contundente: «Tuve una charla con Lean, con quien nos conocemos desde chicos y compartimos mucho en las Inferiores de Boca. Siempre estuvo a disposición, me escribió y estuvimos hablando. También lo hice con el técnico», reveló. La relación con Paredes viene de 1994, cuando ambos coincidieron en las formativas del Xeneize, y ese vínculo fue clave para que el interés del club fuera genuino y no solo un rumor de mercado.
Sin embargo, las negociaciones no prosperaron. El Chimy lo explicó con una frase que mezcla resignación y convicción: «Cuando algo es para uno, no hay nada que lo cambie, y si viene otra cosa, que es lo que nos tocaba, hay que aprovecharlo en ese momento y darle valor». Sobre Independiente, destacó que «tanto la directiva como los hinchas me arropan y me dan ese cariño», y fue categórico: «Si hoy no se hizo lo de Boca u otros clubes es porque no era el momento. Hoy me toca defender la camiseta de Independiente y lo voy a hacer como siempre, tratando de hacer las cosas correctamente».
En la misma entrevista, Ávila también habló del interés de Rosario Central, donde juega su hermano Gastón. Admitió que «siempre es bonito poder compartir con un hermano en el mismo plantel», pero que «muchas veces puede haber falta de entendimiento por ambas partes y no se pudo concretar». Incluso reconoció: «Aún tengo la espina por no haber compartido con mi hermano». Vale recordar que cuando Boca también lo buscaba, Gastón había publicado una historia en redes con un mensaje que muchos leyeron como una indirecta: «Elegir con el corazón es para gente valiente, siempre lo escuché y siempre fui feliz».
Respecto a su llegada al Rojo, el delantero subrayó sus ganas de «volver al fútbol argentino para buscar revancha», en referencia a su paso sin mucho protagonismo por San Lorenzo. Usará el número 6, un dorsal poco habitual para un delantero, pero con un significado personal: «Es el día de mi cumpleaños y de mi hijo, los dos somos del 6 de febrero».
Para Boca, la chance de incorporar a Ávila era atractiva: un delantero de jerarquía internacional, con pasado en el club y una relación cercana con figuras del plantel como Paredes. Que el Vasco Arruabarrena haya tomado contacto directo con él habla de cuánto lo valoraba el cuerpo técnico. La operación no se cerró, y el mercado de pases xeneize sigue siendo un capítulo abierto en este 2026. La historia con Chimy quedó en anécdota, pero deja en claro que Boca apunta a nombres de peso cuando sale a reforzarse.
Fuente: Olé (ole.com.ar)