Juan Román Riquelme observa La Bombonera como si la estuviera descubriendo por primera vez. Apenas terminada la entrevista con Olé, y mientras se retira desde la platea baja, el presidente de Boca se detiene frente al campo de juego. La contempla en silencio. Sonríe. La cancha acaba de ser presentada oficialmente con las obras de remodelación impulsadas por su gestión, y Riquelme no puede disimular el orgullo que siente.
«Para nosotros es un momento muy lindo porque cada vez que nos comprometemos con algo sabemos que lo tenemos que cumplir. Y cuando eso se logra, es un momento muy bonito. Deseamos que el hincha lo pueda disfrutar, que se sienta contento, que sepa que nosotros estamos acá para intentar que nuestra casa esté cada vez más linda y que todos la podamos disfrutar. Cada cosita que vamos haciendo nos da felicidad. Sabemos que nos queda mucho por delante y lo vamos a intentar», expresó Román en diálogo con el medio.
La respuesta arranca con un tono protocolar, pero termina dejando entrever un mensaje de fondo. Sin decirlo de manera explícita, Riquelme vuelve a instalar uno de los proyectos que marcó el inicio de su gestión: la ampliación de La Bombonera. No brinda detalles ni adelanta plazos, aunque cada vez que el tema aparece, su gesto y su sonrisa parecen insinuar que todavía hay capítulos por escribirse.
Para Román, las obras tienen un valor que trasciende lo estético. Las ubica al mismo nivel que los logros deportivos, como parte del legado que pretende dejar al frente del club: «La obra es igual de importante que ganar un campeonato. Es igual. Porque creo que nosotros tenemos la obligación de pasar por el club y de que queden cosas para nuestra institución, que pueda seguir creciendo, que pueda seguir avanzando y creemos que vamos por el buen camino».
Fuente: Olé (ole.com.ar)
