Rolando Schiavi, uno de los defensores más queridos de la historia de Boca Juniors, sorprendió con una revelación íntima sobre el vestuario xeneize durante la era de Julio César Falcioni como director técnico. En una reciente entrevista, el exzaguero contó que los miércoles tenían una tradición muy particular que unía al grupo: picada y milanesa.

«Los miércoles eran de picada y milanesa», reveló Schiavi con una sonrisa, dejando en claro que esos momentos de camaradería eran parte fundamental de la identidad de aquel equipo. Esa clase de detalles, aparentemente menores, suelen ser los que forjan el espíritu de grupo y la unidad dentro de un plantel de alto rendimiento.

La etapa de Falcioni al frente de Boca Juniors fue recordada como una de las más exitosas de los últimos tiempos. Bajo su conducción, el Xeneize conquistó títulos importantes y se caracterizó por tener un grupo muy sólido y compacto, donde la convivencia y el compañerismo jugaban un rol central. Schiavi fue uno de los pilares defensivos de ese ciclo, ganándose el cariño de los hinchas por su entrega y liderazgo.

Este tipo de anécdotas permiten asomarse a la intimidad de un vestuario campeón y entender por qué aquel Boca logró lo que logró. La unión del grupo, reflejada en pequeños rituales como el de los miércoles, era el reflejo de un equipo que funcionaba como una verdadera familia dentro y fuera de la cancha.

Fuente: Planeta Boca Juniors

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