Villa y su hija en Boca Predio: familia y revancha
Foto: Olé
Hay un Sebastián Villa que se ve en la cancha y otro que se muestra en las redes. Esta semana, el colombiano eligió mostrar el segundo: compartió una historia de Instagram con su pequeña hija Milagros en brazos, en pleno Boca Predio de Ezeiza. «Hoy conoció el predio», escribió, y la imagen se viralizó entre los hinchas xeneizes.
No fue la única publicación. Villa también le dedicó un mensaje especial a su pareja, Caroline Ospina, acompañado por un carrusel de fotos familiares: «Esposa mía, gracias por tantos años; por creer siempre en mí y por no dejarme solo. Gracias por darme un hogar bonito, por muchos años más juntos. Las amo mucho mis amores». Una intimidad que el colombiano eligió compartir en un momento particular de su carrera.
Porque el regreso de Villa a Boca no fue sencillo. La inversión cercana a los siete millones de dólares para comprarlo a Independiente Rivadavia generó expectativa pero también ruido en parte de la hinchada. Sin embargo, de a poco el delantero de 30 años empezó a responder dentro del campo: tuvo un buen ingreso frente a Recoleta en el Palacio Ducó, donde participó en dos de los tres goles del equipo, y en la revancha en Paraguay convirtió su primer tanto desde el regreso. «Feliz por la clasificación, el gol y el trabajo de todo el equipo. Paso a paso, este es el camino. ¡Vamos Boca!», publicó tras ese partido.
Aun así, nada está garantizado. La aparición del juvenil Leonel Flores modificó los planes del Vasco Arruabarrena y le complicó el camino al colombiano, que ahora debe pelear por un lugar que inicialmente parecía suyo. El propio Arruabarrena reconoció en conferencia de prensa que está muy contento con el rendimiento de Villa, pero la competencia interna es real. Con Racing en Avellaneda como próximo desafío, el ex Boca tiene otra oportunidad para ganarse la titularidad.
La historia de Villa con Boca es compleja y cargada de matices: su primera etapa estuvo marcada por destellos de calidad pero también por episodios extrafutbolísticos que opacaron su imagen. Esta segunda oportunidad, con familia en el predio y goles que empiezan a llegar, parece tener otra energía. Si logra sostener el nivel y silenciar las dudas con fútbol, puede convertirse en una pieza clave para el Xeneize en la recta final de la temporada.
Fuente: Olé (ole.com.ar)