La vuelta de Rodolfo Arruabarrena a La Bombonera fue un éxito en términos de resultado: Boca venció 1-0 a O’Higgins y se llevó una ventaja para el partido de vuelta en Chile. Sin embargo, el Vasco no ocultó que su equipo todavía tiene margen de mejora, y sus gestos en el banco de suplentes durante el encuentro así lo reflejaron. El objetivo principal, ser protagonista, se cumplió. Pero la exigencia del técnico no tiene techo.
«Es un triunfo, me hubiese gustado tener un poco más la pelota. Tuvimos las situaciones para convertir. El rival tiene más partidos que nosotros. Los pibes trabajaron bien. Les tengo que exigir más pero lo hicieron bien», analizó Arruabarrena en conferencia de prensa. El DT también hizo foco en la eficacia de cara al arco rival: «En cuanto a situaciones y llegadas, el equipo mereció algún gol más. Si bien O’Higgins no nos llegó, tenían movimientos que nos podían complicar si estábamos mal parados. Estuvimos concentrados a nivel defensivo y a nosotros nos faltó o fallamos algunas situaciones que lo hicimos al revés. Era con el pie e íbamos con la cabeza o al revés. Pero estoy contento».
Uno de los puntos altos de la noche fue la actuación de Leandro Paredes, a quien Arruabarrena no dudó en poner de titular desde su llegada al club. El técnico lo llenó de elogios: «Leandro qué decir. No tengo palabras para decir lo que es para el grupo y para el club. Ha hecho un grandísimo partido. Terminó bien, un poco cansado que es lógico». Sobre Merentiel, autor del gol de la victoria, valoró su sacrificio y su entendimiento con el capitán: «Miguel lo hizo bien. Se conoce bien con Leandro. La jugada del gol es una que la hicieron varias veces. Se tiene que conocer con Villa a medida que vayan los partidos. Obvio, les voy a exigir».
Al cierre de sus declaraciones, el Vasco resumió su sensación con una frase que habla de su vínculo con el club y su gente: «No cambio nada. La gente sigue igual». Y la noche dejó además un dato histórico llamativo: Boca ganó dos partidos consecutivos al inicio de un ciclo, algo que no ocurría desde 2003, cuando el Virrey Bianchi comenzó su segunda etapa en el club.
Fuente: Olé
