Arruabarrena repite lista: los 24 convocados vs Estudiantes

Rodolfo Arruabarrena dirigiendo a Boca Juniors en el banco de suplentes

Foto: Olé

Una decisión que llama la atención: Rodolfo Arruabarrena repitió exactamente la misma lista de 24 convocados para el partido ante Estudiantes que la que utilizó en los últimos encuentros frente a O’Higgins y Newell’s. Según informó Olé, esto no suele ser habitual en el Xeneize y marca una señal clara de continuidad en el proceso del Vasco, que apuesta a la estabilidad del grupo en un momento clave del Torneo Clausura.

El partido, correspondiente al pendiente de la fecha 2 del Torneo Clausura, se disputará este miércoles a las 19 horas en el estadio Tomás Ducó de Huracán, ya que La Bombonera presenta problemas en el campo de juego en el sector cercano a la platea preferencial. Una localía prestada que Boca deberá convertir en fortaleza igual.

Entre los ausentes se destacan Carlos Palacios y Tomás Belmonte, ambos con lesiones pero con regreso previsto en el corto plazo. Tampoco está Adam Bareiro, quien continúa bloqueado por su hernia de disco. La lista completa es la siguiente — Arqueros: Agustín Montero, Leandro Brey y Javier García. Defensores: Dylan Gorosito, Leandro Lozano, Lautaro Di Lollo, Nicolás Figal, Ayrton Costa, Marco Pellegrino, Lautaro Blanco y Malcom Braida. Mediocampistas: Leandro Paredes, Santiago Ascacíbar, Rey Domenech, Milton Delgado, Williams Alarcón y Tomás Aranda. Delanteros: Kevin Zenón, Alan Velasco, Milton Giménez, Sebastián Villa, Leonel Flores, Miguel Merentiel y Ángel Romero.

La decisión de Arruabarrena de no mover ni un nombre de la convocatoria tiene una lectura táctica y anímica: el cuerpo técnico confía en este grupo, no quiere romper dinámicas y prefiere la cohesión por sobre la rotación forzada. En un Boca que viene de empatar con Newell’s y necesita sumar de a tres para no perder terreno en la tabla, la estabilidad del plantel convocado puede ser tanto una virtud como una apuesta arriesgada, dependiendo del resultado final. Lo que sí queda claro es que el Vasco tiene definido su núcleo de trabajo, y eso, en sí mismo, ya es una señal de conducción.

Fuente: Olé (ole.com.ar)