Bareiro evalúa operarse: el día clave para su futuro
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La lesión de Adam Bareiro se convirtió en uno de los dolores de cabeza más grandes para Rodolfo Arruabarrena en este arranque de semestre. El delantero guaraní, que ya había perdido el cierre de la primera parte del año por un doble desgarro, ahora enfrenta una complicación aún más seria: una discopatía lumbar que lo mantiene alejado de los entrenamientos con el grupo y que podría derivar en una intervención quirúrgica.
Según informó el periodista Augusto César, Bareiro ya mantuvo una consulta formal con un especialista de columna. El exSan Lorenzo intentó primero un bloqueo por recomendación del cuerpo médico, pero aún manifiesta dolor en la zona. La clave llegará en los próximos días: si en una semana no logra sumarse a los trabajos a la par del grupo, comenzará a considerar seriamente someterse a una cirugía.
Los plazos de recuperación son preocupantes en cualquiera de los dos escenarios. Si el tratamiento conservador da resultado, recién podría volver a sumar minutos dentro de tres semanas, dado que acumula más de dos meses sin entrenarse con normalidad y necesitará un reacondicionamiento físico importante. Si en cambio hay cirugía en el corto plazo, el tiempo mínimo de baja sería de tres meses más alejado de las canchas.
Ante este panorama, el cuerpo técnico del Vasco Arruabarrena y la dirigencia ya definieron la búsqueda de un centrodelantero en el mercado. Por el momento, el club no logró cerrar ninguna incorporación en ese puesto, aunque maneja una lista con varios candidatos: David Romero, Luciano Gondou, Lucas Passerini y Nicolás «Uvita» Fernández. Hasta ahora, la única oferta formal se realizó por el atacante de Tigre, quien también despertó el interés de otros clubes.
La situación de Bareiro es un golpe duro para Boca, que enfrenta una segunda mitad de temporada con triple competencia. El delantero paraguayo había llegado al club con grandes expectativas y su rendimiento cuando estuvo disponible generó ilusión en la hinchada. Perderlo por un período prolongado —o incluso por el resto del año si hay cirugía— obliga al club a resolver con urgencia la falta de un nueve de área, una necesidad que el mercado de pases deberá responder antes de que se cierre la ventana. La historia reciente de Boca muestra que las lesiones en posiciones clave suelen acelerar decisiones en el mercado; ahora la pelota está en la cancha de la dirigencia.
Fuente: Planeta Boca Juniors