Valencia habló por primera vez como jugador de Boca

Enner Valencia sonriendo antes de viajar a Buenos Aires para sumarse a Boca Juniors

Foto: TyC Sports

«Elegí Boca porque es Boca, no hay mucho más que acotar». Con esa frase, Enner Valencia resumió en pocas palabras lo que muchos hinchas xeneizes querían escuchar. El delantero ecuatoriano habló por primera vez como jugador del club instantes antes de subirse al avión rumbo a Buenos Aires, y sus palabras encendieron la ilusión en La Bombonera.

El máximo artillero en la historia de la selección de Ecuador llegó en condición de libre tras su paso por el Pachuca mexicano y después de haber disputado el Mundial 2026 con la Tricolor, donde jugó de titular los cuatro partidos posibles aunque sin poder convertir. En su primera aparición pública con la camiseta xeneize en mente, Valencia fue claro y directo: «Gracias a Dios se ha dado una linda oportunidad. Me ilusiona mucho y espero hacer las cosas bien. Quiero decirle a los hinchas que voy a dar todo de mí para poder lograr campeonatos».

El delantero reveló que ya tuvo charlas tanto con el DT Rodolfo Arruabarrena como con el presidente Juan Román Riquelme, y que las palabras del Román le generaron «una responsabilidad muy grande». También confirmó que la duración de su contrato todavía no está definida y que se cerrará una vez que arribe al país. Sobre su número de camiseta, aclaró que no tiene preferencias, aunque históricamente usó el 13, hoy en poder de Javier García. Respecto a su debut, fue contundente: quiere estar disponible «lo antes posible».

Un detalle que habla de su compromiso: Valencia rechazó el ofrecimiento de Emelec, el club de sus amores en Ecuador, para seguir en el exterior. «Desde el principio les dije a los dirigentes que con mi familia teníamos como objetivo seguir en el extranjero y me dolió mucho tener que decirles que no», explicó. Esa decisión tiene un trasfondo deportivo claro: su llegada se aceleró por la lesión de Adam Bareiro, que dejó al equipo sin un nueve de área, y por la necesidad del cuerpo técnico de contar con un rematador que capitalice las chances que genera el resto del ataque.

Valencia llega con una historia de goles en Europa —pasó por Everton, West Ham y Fenerbahçe, entre otros— y en Sudamérica, donde también dejó su marca en el Internacional de Porto Alegre. A sus 36 años, el ecuatoriano no viene a hacer turismo: viene a competir en un club que exige resultados y que tiene en la Copa como obsesión permanente. Si logra adaptarse rápido al ritmo del fútbol argentino y al estilo que propone Arruabarrena, puede ser el delantero diferencial que Boca necesitaba para no depender de un solo jugador en el área. La apuesta es grande, la ilusión también.

Fuente: TyC Sports