El hermano del Chimy Ávila y un posteo que lo dice todo

Gastón Ávila y el Chimy Ávila juntos, en el centro de la polémica por el futuro del delantero entre Boca y Rosario Central

Foto: Olé

¿Corazón xeneize o canalla? Esa es la pregunta que se instaló en las últimas horas alrededor de Ezequiel «Chimy» Ávila, el delantero que Boca tiene en la mira y que espera una definición desde España. Y fue su propio hermano quien echó más leña al fuego con un posteo en redes sociales que no pasó desapercibido para nadie.

Gastón Ávila, defensor de Rosario Central y una de las figuras del último partido ante River, publicó en sus redes: «Elegir con el corazón es para gente valiente, siempre lo escuché y siempre fui feliz», acompañado de un corazón amarillo y azul. El mensaje, en plena disputa entre el Xeneize y el Canalla por el pase del Chimy, generó todo tipo de interpretaciones. ¿Estaba hablando de Central? ¿O de Boca? Los colores del corazón no ayudan a despejar la duda, y eso es exactamente lo que hace tan sugerente la publicación.

El contexto es clave para entender el peso del posteo. El Chimy Ávila hizo las inferiores en Boca y compartió categoría con Leandro Paredes, hoy capitán del equipo y campeón del mundo. Ese vínculo con el Xeneize no es menor. Pero también le guarda un cariño especial a Rosario Central, club de su ciudad natal, donde hoy juega su hermano Gastón, quien además debutó profesionalmente en Boca antes de identificarse plenamente con el Canalla. La historia familiar y futbolística de los Ávila está cruzada por ambos clubes, lo que convierte esta definición en algo más que un simple mercado de pases.

Desde el entorno del jugador ya habían dado señales claras sobre la predisposición del delantero: «Se vuelve enseguida si hay acuerdo», dijeron. Boca, de la mano de Rodolfo Arruabarrena, busca sumar alternativas en ataque y priorizó primero cerrar la llegada de Enner Valencia antes de avanzar de lleno por el Chimy. La falta de novedades en las últimas horas no implica que la operación esté frenada, sino que el club sigue su propio orden de prioridades.

Para Boca, sumar a un delantero con el perfil del Chimy Ávila —gambeteador, desequilibrante, con experiencia en Europa— sería un refuerzo de jerarquía para un ataque que necesita variantes. La historia de jugadores que hicieron inferiores en el club y luego volvieron para consagrarse tiene antecedentes gloriosos en La Bombonera. Si el corazón del Chimy late xeneize, como sugiere el posteo de su hermano, Arruabarrena tendría una pieza interesante para el segundo semestre. Pero Central también juega sus cartas, y la decisión final es del propio delantero. El posteo de Gastón, lejos de aclarar el panorama, lo hizo más apasionante.

Fuente: Olé (ole.com.ar)