Los jugadores de Boca con más minutos y el dilema del Vasco
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Once partidos en un mes y medio. Ese es el panorama que enfrenta Boca Juniors en este segundo semestre y el dato que mejor explica el dilema que tiene entre manos Rodolfo Arruabarrena: ¿hasta cuándo puede sostener la misma base sin que el cansancio pase factura?
Desde el 16 de julio, cuando el Xeneize arrancó el semestre con una victoria 2-0 ante Sarmiento por Copa Argentina, hasta el 5 de agosto, cuando se impuso 1-0 a Estudiantes por el Torneo Clausura, Boca disputó seis partidos en apenas 20 días. Y agosto no trae alivio: cinco encuentros más esperan en el calendario, con compromisos en Copa Sudamericana, Clausura y Copa Argentina acumulándose sin respiro.
El llamado de atención llegó temprano. La goleada 3-0 sufrida ante Deportivo Riestra en la primera fecha del Clausura, con un equipo alternativo que mostró errores groseros y rendimientos individuales bajos, obligó al Vasco a recalibrar su estrategia. Desde entonces, la postura cambió: titulares en la vuelta ante O’Higgins por Copa Sudamericana, cuatro cambios para visitar a Newell’s en Rosario y tres para recibir a Estudiantes. La base se mantuvo firme y los resultados acompañaron: Boca clasificó a octavos de la Sudamericana y sumó cuatro de seis puntos en el torneo local.
Pero los números de minutos jugados revelan el problema. Lautaro Blanco encabeza la lista con 540 minutos disputados, es decir, todos los minutos posibles. Lo siguen Álvaro Montero (450), Miguel Merentiel (433), Tomás Aranda (430) y Leonel Flores (425). Santiago Ascacíbar acumula 384, mientras que Leandro Predes y Ayrton Costa llegaron a los 360 cada uno. Más atrás aparecen Milton Delgado (335), Sebastián Villa (289) y Leandro Lozano (285). El caso de Leandro Paredes es especialmente delicado: viene de disputar el Mundial de Clubes y su cuerpo necesita recuperación real, no solo rotaciones parciales.
La agenda que viene no da tregua: Vélez el 8 de agosto, Deportivo Recoleta por octavos de la Sudamericana el 11, Platense el 15, la revancha ante Recoleta el 18, Racing el 23, Lanús el 29, Vélez por Copa Argentina el 2 de septiembre y Gimnasia de Mendoza el 6. Arruabarrena deberá encontrar el equilibrio justo entre preservar a sus piezas clave y no perder nivel colectivo, algo que ya demostró ser un riesgo real cuando apostó al equipo alternativo.
La historia reciente de Boca muestra que las temporadas se ganan o se pierden en la administración del plantel durante las rachas de partidos acumulados. El Vasco tiene el desafío de demostrar que su cuerpo técnico puede leer los tiempos de cada jugador con precisión quirúrgica: un Blanco o un Paredes fundidos a mitad del semestre pueden costarle caro al equipo en los momentos decisivos de la Copa Sudamericana o en el tramo final del Clausura. La rotación inteligente no es una opción, es una necesidad.
Fuente: TyC Sports