Boca goleó 4-0 a Recoleta y avanzó a cuartos de la Sudamericana
Foto: Christian Alvarenga/Getty Images
Cuartos de final. Eso es lo que le espera a Boca Juniors en la Copa Sudamericana 2026, y el boleto lo sacó con una goleada contundente: 4 a 0 sobre Recoleta en Asunción, Paraguay, para cerrar la serie con un inapelable 7 a 1 en el global. Santiago Ascacibar, Sebastián Villa, Miguel Merentiel y Alan Velasco fueron los autores de los goles en una noche que dejó muy buenas sensaciones para el Xeneize.
Lo más llamativo de la tarde-noche paraguaya fue que los cambios obligados —Boca llegó al partido con varias bajas por lesión— no solo no le restaron nivel al equipo, sino que lo potenciaron. Rodolfo Arruabarrena se dio el lujo de hacer debutar a dos futbolistas: Facundo Herrera, que entró en los minutos finales y bloqueó disparos con personalidad pese al lógico nerviosismo del estreno, y Enner Valencia, que ingresó a los 11 minutos del segundo tiempo y se convirtió en el segundo ecuatoriano de la historia en vestir la camiseta azul y oro. El delantero no tuvo chances claras de gol, pero se mostró participativo y activo en defensa.
En cuanto a los puntajes individuales, la figura de la noche fue Santiago Ascacibar, que se ganó un 9 rotundo. Con un rol más ofensivo desde la llegada de Arruabarrena, el mediocampista no para de convertir: ganó en las alturas para abrir el marcador y además defendió, recuperó y armó juego. Milton Delgado también brilló con un 8: parado como volante central fijo en ausencia de Paredes, hizo jugar al equipo y asistió a Merentiel para el tercero. Merentiel y Velasco también se llevaron un 8 cada uno. La Bestia recuperó confianza con un gol de categoría —recibió de Delgado, caño incluido, y la picó por encima del arquero—, mientras que Velasco aprovechó su ingreso en el entretiempo para rematar potente al ángulo y sentenciar la serie. Tomás Aranda, que jugó de 10 donde mejor se siente, y Dylan Gorosito también tuvieron actuaciones destacadas con un 7. Villa volvió al gol con la camiseta xeneize, aunque tuvo errores en la toma de decisiones. El más flojo de la defensa fue Nicolás Figal, que desatendió una marca y fue salvado por Álvaro Montero. El técnico, Arruabarrena, se llevó un 10: el planteo con Delgado como único volante central y Aranda de 10 funcionó a la perfección, y los cambios le respondieron uno a uno.
El Xeneize está en alza y eso ilusiona. Cada partido bajo la conducción del Vasco muestra un equipo que sube el nivel de a poco, que se adapta al sistema y que tiene respuestas desde el banco. Boca ya conoce a su próximo rival en cuartos de final: San Pablo, en una serie que promete ser mucho más exigente que la que acaba de superar. Pero con este Boca enchufado, con debutantes que responden y con Ascacibar convertido en un goleador inesperado, la ilusión de llegar lejos en la Sudamericana está más viva que nunca.
Fuente: La Número 12