Boca vs Racing: la chance en la tabla y la racha negativa
Foto: Olé
Casi una década sin ganar en el Cilindro, tres derrotas consecutivas en las últimas visitas y la necesidad imperiosa de sumar de a tres en ambas tablas. Así llega Boca Juniors al clásico de este domingo ante Racing en Avellaneda, por la sexta fecha del torneo Clausura. El partido no es solo un clásico: es una prueba de fuego para el equipo de Rodolfo «El Vasco» Arruabarrena en un momento en que los puntos empiezan a pesar cada vez más.
En la tabla anual, el Xeneize se ubica sexto con 36 puntos, en zona de Copa Sudamericana. El líder Independiente Rivadavia le saca seis puntos tras empatar el sábado, mientras que Vélez, tercero y dueño del último lugar de Libertadores, está a solo tres. En el Clausura, la situación también obliga: Boca es 12° en la Zona A con seis unidades, fuera de los ocho que avanzan a los playoffs, aunque a apenas un punto de Newell’s, Unión y San Lorenzo, que hoy ingresan a esa zona con siete. El líder es Instituto con 13. Un triunfo en Avellaneda lo volvería a acomodar en el mapa.
El Vasco lo tiene claro: «Tenemos que volver a sumar de a tres, tenemos un partido ante un rival importante. Pensaremos en la Liga, que tenemos que sumar de a tres. Va a ser difícil Racing en su casa, un clásico», afirmó el entrenador xeneize. Y la historia reciente le da la razón sobre la dificultad: la última victoria de Boca en el Cilindro fue el 13 de abril de 2016, por la Copa Libertadores, con un 1-0. Desde entonces, el balance es de empates y derrotas. La racha negativa más reciente incluye tres caídas seguidas: 2-1 el 24 de octubre de 2023 por la Copa de la Liga, 2-1 el 14 de septiembre de 2024 en el torneo local, y 2-0 el 8 de febrero de 2025 por el Apertura. En cada una de esas visitas, la Academia convirtió al menos dos goles.
El propio Arruabarrena carga con su propia historia negativa ante Racing: nunca le ganó a la Academia como entrenador de Boca. Una de esas derrotas tuvo un condimento especial: su equipo ganaba 1-0 cuando el partido debió suspenderse por un diluvio, y al reanudarse, Gustavo Bou le dio vuelta el marcador a la Academia. Del otro lado, Racing tampoco llega en su mejor momento: su última presentación en el Cilindro ante Banfield terminó con insultos de los hinchas contra Diego Milito y la Comisión Directiva, y el equipo de Juan Pablo Vojvoda acumula tres derrotas consecutivas en el Clausura. La presión interna en la Academia es real.
Para el duelo, Boca deberá afrontar ausencias importantes. La principal es la de Leandro Paredes, a las que se suman Marco Pellegrino, Leandro Lozano y Lautaro Di Lollo, quien presenta una inflamación en el pubis. Arruabarrena no confirmó el equipo, pero todo indica que mantendrá buena parte de la base que goleó 4-0 a Recoleta en Paraguay por la Copa Sudamericana, con algunos retoques puntuales.
Boca llega al Cilindro con la necesidad de trasladar el envión copero al torneo local, y con la chance concreta de escalar posiciones en ambas tablas si logra el resultado. Históricamente, el Xeneize supo ganar clásicos en canchas adversas cuando más se lo necesitaba, y la historia de la Copa Libertadores 2023 —cuando avanzó por penales ante Racing en ese mismo estadio— es prueba de que el espíritu xeneize puede más que las estadísticas. Cortar una racha de casi diez años y volver a ganar en Avellaneda justo cuando las tablas lo exigen sería, sin dudas, uno de los resultados más importantes del año para este Boca.
Fuente: Olé (ole.com.ar)