Chiquito Romero: «Si gana Boca me va a doler, soy de Racing»

Sergio Chiquito Romero con la camiseta de Boca Juniors

Sergio Chiquito Romero con la camiseta de Boca Juniors

El arquero campeón con Boca reconoció que sufre en la previa del Racing-Boca por ser hincha de la Academia, aunque su mujer y tres de sus hijos son bosteros.

Se puso la camiseta de Boca, ganó títulos con ella y hasta la Bombonera lo ovacionó más de una vez. Pero cuando se trata del Racing-Boca, Sergio «Chiquito» Romero no disimula: es hincha de la Academia y este domingo va a sufrir si el Xeneize se lleva los tres puntos del Cilindro.

El exarquero, retirado del fútbol profesional en marzo pasado a los 39 años tras quedar libre de Argentinos Juniors en diciembre, habló en la previa del clásico entre Racing y Boca, que se juega este domingo a las 21.30 por la sexta fecha del Torneo Clausura 2026. Y fue sincero sobre lo que se vive puertas adentro de su casa, dividida entre ambas camisetas: «Adentro de esta casa, el que no gane el partido no va a tener problema. Somos familia. Si gana Racing, están todos contentos. Si gana Boca, también, aunque a mí me va a doler, lo acepto», reconoció.

Romero contó que su pasión por Racing viene de cuna: «Yo soy hincha desde chiquito, como Ramón, mi papá». Su hija Megan sigue esa tradición, mientras que Jazmín, Cloe y Luca son de Boca, como su mamá, Eliana, la esposa del ex arquero. Una casa partida al medio que, dice, este domingo va a tener un condimento especial.

Lejos ya de los guantes, Chiquito se prepara para dar el salto a los banquetes: poco antes de la final de la Copa Libertadores que Boca disputó ante Fluminense, se recibió en la Escuela de Entrenadores César Luis Menotti y ahora encara su formación como director técnico. En su carrera como jugador fue campeón con Boca y con Manchester United, además de un extenso recorrido con la Selección Argentina, que lo tuvo como titular en varios ciclos.

Que un ídolo que vistió el azul y oro con orgullo confiese que sufre cada vez que Boca le gana a su Racing del alma dice mucho de lo que representa este clásico en el fútbol argentino: ni los títulos ganados ni los años en la Ribera alcanzan para torcer una hinchada de cuna.

Fuente: TyC Sports.»