Boca: práctica liviana y la duda de Arruabarrena
Foto: Prensa Boca Juniors
¿Cuánto aguanta el cuerpo cuando la cabeza pide más? Esa es la pregunta que ronda el predio de Ezeiza en estas horas. Boca viene de golear a Recoleta 3 a 1 por la Copa Sudamericana y ya tiene la cabeza puesta en el choque del sábado a la noche ante Platense en Vicente López, sin perder de vista la revancha del martes en Paraguay por el pasaje a los cuartos de final del torneo continental. El ritmo es feroz y el Vasco Arruabarrena lo sabe.
La práctica del día fue liviana, algo habitual en los postpartido, pero que en este contexto de seguidilla toma mayor relevancia. Los titulares trabajaron de forma regenerativa en el predio, y la gran incógnita sigue siendo Leandro Paredes. El capitán acumula cinco partidos consecutivos sumando prácticamente todos los minutos —solo ante Estudiantes salió a los 85’—, y eso después de haber llegado al Mundial con una lesión muscular de la que se recuperó casi en tiempo récord. Encima, llegó a la final de la Copa del Mundo y volvió a Boca a todo ritmo. Una máquina, sí, pero también un ser humano.
El propio Arruabarrena reconoció en conferencia de prensa que hay jugadores que llevan «tres o cuatro partidos con muchos minutos», aunque aclaró que no está convencido de hacer una rotación masiva. El plan del DT es esperar hasta la práctica del viernes, evaluar la respuesta física de cada jugador en estas horas y, en lo posible, cambiar lo menos posible el equipo. La lógica es clara: la ventaja conseguida ante Recoleta, sumada a la superioridad mostrada en el juego, le da cierto margen para llegar con la base más fuerte a Vicente López.
En el plano del torneo local, el Xeneize también tiene urgencias. Arrancó el semestre en el podio y en zona de Libertadores, pero tras sumar cuatro de seis ante Estudiantes y Vélez, se ubica cuarto, a tres puntos del Fortín. La tabla anual también exige atención. Por eso el Vasco no quiere resignar puntos en el campeonato mientras administra el desgaste de cara a la Copa. Leonel Flores y Milton Delgado, los goleadores ante Recoleta, son nombres que pueden aparecer en el once si el técnico decide darle algo de aire a algún titular.
La decisión sobre Paredes será, en definitiva, el termómetro de cómo Arruabarrena piensa gestionar este tramo exigente del año. En Boca, cuando el equipo está en racha y con dos frentes abiertos, cada elección del DT pesa doble. La buena noticia es que el funcionamiento genera confianza y eso, en un plantel, vale tanto como el descanso.
Fuente: Olé