Boca vs Racing: cinco bajas para el clásico
Foto: Prensa Boca Juniors
Cinco bajas y un clásico a la vuelta de la esquina. Boca llega al duelo del domingo ante Racing en el Cilindro con un plantel castigado por las lesiones, y el Vasco Arruabarrena tendrá que sacar a relucir toda su creatividad táctica para armar un equipo competitivo en uno de los partidos más exigentes del calendario.
La lista de concentrados que dio a conocer el club confirmó dos nuevas ausencias de último momento: Lautaro Di Lollo y Malcom Braida no viajan a Avellaneda. Di Lollo arrastra una inflamación en el pubis que ya lo había puesto en duda durante la semana y que finalmente lo dejó afuera de la convocatoria. Braida, por su parte, no estará disponible por un golpe sufrido en los últimos días.
Ambos se suman a las tres bajas que Boca ya tenía confirmadas. La más sensible es la de Leandro Paredes, quien sufrió una lesión muscular ante Platense y tampoco pudo estar en la revancha frente a Recoleta por la Copa Sudamericana. Marco Pellegrino continúa recuperándose de un desgarro muscular, mientras que Leandro Lozano todavía no recibió el alta médica por una lesión en el isquiotibial.
Con este panorama, todo indica que la zaga central estará integrada por Nicolás Figal y Ayrton Costa, la dupla que respondió bien en la goleada ante Recoleta en Paraguay y que ahora enfrentará una prueba de máxima exigencia. Más allá de las bajas, el Vasco mantiene la base del equipo que se clasificó a los cuartos de final de la Copa Sudamericana y buscará sumar de a tres en un clásico clave tanto para la tabla anual como para la pelea por los puestos de clasificación.
Los 23 concentrados son: Arqueros: Montero, Brey y García. Defensores: Gorosito, Figal, Costa, Herrera y Blanco. Mediocampistas: Ascacibar, Belmonte, Rey Domenech, Delgado, Alarcón, Palacios, Aranda, Zenón y Velasco. Delanteros: Villa, Flores, Merentiel, Romero, Giménez y Valencia.
Cinco bajas en un clásico no es poca cosa, pero Boca tiene historia de sobreponerse a la adversidad en los momentos más difíciles. La dupla Figal-Costa deberá estar a la altura de un Cilindro que siempre aprieta, y el resto del equipo tendrá que compensar con intensidad y colectivo lo que le falta en nombres. Si el Xeneize logra sumar de a tres en Avellaneda con este plantel, será una señal clara de que el proceso del Vasco Arruabarrena tiene solidez real más allá de los titulares.
Fuente: Olé (ole.com.ar)