Boca y su saldo negativo en los últimos 13 clásicos
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Dos victorias en trece partidos. Ese es el saldo que acumula Boca en los clásicos desde 2024, un número que duele y que el Xeneize tendrá la oportunidad de empezar a corregir este domingo cuando visite a Racing. No es solo una estadística fría: detrás de esos números hay eliminaciones, frustraciones y una deuda pendiente con la hinchada.
De los 13 clásicos disputados en ese período, los dos únicos triunfos fueron ante River, uno de local y otro de visitante. En el medio, 5 empates y 6 derrotas completan un panorama que incomoda. Con Racing el balance es especialmente negativo: 3 encuentros, 3 derrotas. Con Independiente, una caída en 3 partidos. Con San Lorenzo, un empate en el único cruce del lapso. Y lo que agrava el análisis es que dos de esas derrotas ante Independiente y Racing, en 2025, significaron eliminaciones directas en el Clausura y el Apertura respectivamente.
El fixture de 2026 deparó la particularidad de que Boca deberá enfrentarse a los cuatro grandes en el mismo año, algo que no siempre ocurre por cómo cae el sorteo. Eso le da al ciclo de Rodolfo Arruabarrena una dimensión especial: el Vasco tendrá chances concretas de mejorar su propia estadística en clásicos, que tampoco es para enmarcar. En su primer ciclo al frente del equipo, el DT disputó 14 clásicos y ganó apenas 3: dos ante River por torneo local y uno ante Independiente. Perdió 8, es decir más de la mitad. Cayó ante River en Copa Libertadores y Copa Sudamericana, perdió los tres cruces ante Racing y sufrió tres derrotas ante San Lorenzo, la más dolorosa un 4 a 0 en la Supercopa Argentina.
El clásico ante Racing de este domingo no es solo un partido más en la tabla. Es una oportunidad concreta de empezar a torcer una tendencia que viene pesando hace demasiado tiempo. Boca sabe que los clásicos tienen una lógica propia, que no siempre responde a la forma del momento, pero también sabe que acumular derrotas y empates en estos encuentros tiene un costo enorme en términos de confianza y de imagen. Para Arruabarrena, revertir estos números no es solo una cuestión de orgullo: es parte central de lo que se le pide en este segundo ciclo al frente del Xeneize.
Fuente: Planeta Boca Juniors