El DT de Recoleta: «Boca es un gigante, no solo Paredes»
Foto: Prensa Recoleta
«Boca no es solamente Paredes». La frase la dijo Jorge González, el entrenador de Recoleta, el modesto club paraguayo que esta noche se mete en el Ducó para jugar los octavos de final de la Copa Sudamericana. Y esa sola declaración ya dice mucho: el rival sabe perfectamente con quién se juega, no subestima nada y viene con los deberes hechos.
González habló con Olé en la previa del partido de ida, pautado para las 19 horas en el Tomás A Ducó. Lejos de achicarse ante la magnitud del cruce, el DT guaraní fue directo: «Podemos eliminarlo a Paredes con una marcación personal, pero Boca es un gigante. Entendemos que con el nuevo técnico se está ensamblando mucho mejor. Sabemos la estrategia, manejan bien las transiciones, pasar líneas. Flores, Aranda, veo al arquero cada vez más firme y que inicia los ataques con salidas rápidas. Si nos preocupamos por un solo jugador, quedamos en riesgo». Un análisis que sorprende por su profundidad viniendo de un técnico de un equipo que visita Argentina por segunda vez en su historia de manera oficial.
La primera fue el 26 de mayo pasado, cuando Recoleta le ganó a San Lorenzo para liderar su grupo en la fase de grupos de la Sudamericana. Ese antecedente no es menor: González construyó un equipo con identidad propia, con una idea fija según sus propias palabras: «Hacer goles, tenemos esa idea fija y así de concentrados están siempre los jugadores». Sobre la ilusión de eliminar a Boca, el técnico fue poético: «Es como cuando encarás a una chica y el no ya lo tenés. Bueno, tenemos que buscar el sí». Y sobre la presión de la hinchada de Boca, lejos de temerla, la abraza: «La presión no va a ser nuestra, mis muchachos se nutren de eso, es como que les entra una inyección de confianza».
González también dejó en claro que piensa en la serie completa, no solo en el partido de esta noche: «El partido dura 180 minutos, se va a definir en el segundo partido, y por pequeños detalles». El duelo de vuelta se jugará en el estadio Defensores del Chaco, en Asunción. Y si alguien cree que Recoleta se conforma con llegar a octavos, el propio DT lo desmiente: «Nos toca el mejor campeón de todos. Pero después en la Copa están San Pablo, River, Olimpia. Soñamos con todo, pero pase lo que pase nos iremos con la frente en alto».
Para Boca, este cruce llega en un momento de reconstrucción bajo la conducción de Rodolfo Arruabarrena, quien viene ensamblando el equipo con una identidad más clara. La Copa Sudamericana es el escaparate internacional que el Xeneize necesita para recuperar confianza y mística. Enfrentar a un rival que te estudia, que no te teme y que tiene hambre de historia puede ser, paradójicamente, el mejor estímulo para que Boca muestre de qué está hecho este nuevo ciclo.
Fuente: Olé (ole.com.ar)