Herrón frenó la euforia con Flores y Aranda: «Son nenes»

Mariano Herrón, entrenador de la Reserva de Boca Juniors, durante una práctica del equipo

Foto: TyC Sports

En la previa del clásico ante Racing, con toda la atención puesta en el once de Arruabarrena, Mariano Herrón eligió hablar de futuro. El entrenador de la Reserva de Boca, que ya tuvo bajo sus órdenes a Leonel Flores y Tomás Aranda, salió a ponerle paños fríos a la euforia que generan ambos juveniles y lanzó una advertencia que vale la pena escuchar: «Quizás en un año son figuras, tienen todas las condiciones para hacerlo, pero tienen que seguir creciendo y madurando, son nenes todavía».

Las palabras de Herrón, vertidas en El Canal de Boca, no son una crítica sino todo lo contrario: una defensa de los pibes frente a la presión desmedida que suele caer sobre los juveniles xeneizes cada vez que asoman con algo de calidad. «Hacer futurología con los chicos es irresponsable», remarcó, con la autoridad de quien los conoce de cerca y sabe mejor que nadie en qué punto del proceso están. Flores y Aranda vienen generando ilusión genuina en la parcialidad azul y oro, pero el técnico de Reserva pide que esa ilusión no se convierta en una mochila demasiado pesada para sus espaldas jóvenes.

Herrón también se refirió a Lautaro Bianco, otra de las joyas que maneja en Reserva, y a la posibilidad de que el Vasco Arruabarrena lo llame a Primera: «No lo he hablado mucho con el Vasco pero seguramente le gustará porque le gustan los buenos jugadores. Tiene que seguir creciendo de un montón de lados y estamos para ayudarlo». Sobre Dylan Gorosito, explicó el proceso que vivió el extremo antes de consolidarse: «No todos maduran a la misma edad. Conmigo era titular, bajó el rendimiento y empezó a ser suplente, después fue a la Selección, jugó el Mundial y le hizo muy bien, y cuando volvió sí que no paró de crecer. Tiene que seguir desarrollándose porque físicamente en Primera División le va a costar».

El técnico también aprovechó para desmentir categóricamente que Juan Román Riquelme haya interferido en la conformación de los equipos durante los once partidos que él dirigió al primer equipo de manera interina: «Siempre me dejó trabajar con total libertad». Sus palabras se suman a las que dio Claudio Úbeda hace unas semanas en TyC Sports, quien también desmintió ese rumor: «Las decisiones de quien tenía que jugar y quien no la tomábamos nosotros».

El caso Gorosito es, en ese sentido, el mejor manual de instrucciones que tiene Boca para entender cómo gestionar a sus juveniles. El extremo tardó más de lo esperado en explotar en Primera, soportó la impaciencia de la tribuna y terminó dando el salto cuando estuvo listo. Flores y Aranda tienen condiciones, eso nadie lo discute, pero la historia del club enseña que apurar los tiempos suele costar caro. Herrón, que los conoce mejor que nadie, pide exactamente eso: tiempo.

Fuente: TyC Sports