Paredes salió en el entretiempo ante Platense
Foto: Olé
El cuerpo le pasó factura. Leandro Paredes, el capitán que nunca quiso parar, tuvo que ceder ante el desgaste físico y no salió a jugar el segundo tiempo del partido ante Platense en Vicente López, por la quinta fecha del Torneo Clausura. En su lugar ingresó Miguel Merentiel, mientras Boca terminó igualando el encuentro.
El número no miente: 14 partidos en 50 días, entre el Mundial, el Clausura y la Copa Sudamericana. Paredes volvió al Xeneize sin vacaciones, directo del trajín mundialista, y desde entonces fue titular en prácticamente todos los encuentros. La única excepción fue el debut ante Riestra, cuando el Vasco Arruabarrena lo obligó a tomarse tres días libres. El resto del tiempo, el 5 estuvo siempre en cancha, aunque las señales de agotamiento venían siendo cada vez más evidentes: recorridos más cortos, dificultades en la ejecución de las pelotas paradas, dejándoselas a sus compañeros.
Antes de retirarse al vestuario, Paredes tuvo un gesto que no pasó desapercibido: se sacó la camiseta, caminó entre los jugadores de Platense y se la regaló a Mateo Mendia, el pibe que pertenece a Boca y está a préstamo en el Calamar. Un detalle de clase que dice mucho del capitán, incluso cuando el cuerpo no le responde.
Las malas noticias no terminaron ahí. Marco Pellegrino también salió en el entretiempo con una molestia en el aductor de su pierna derecha: se agarró la cabeza, miró el cielo y largó varios insultos al aire. El defensor venía de una seguidilla exigente —90 minutos ante Estudiantes, luego minutos desde el banco ante Vélez y Recoleta— y su reemplazante fue Ayrton Costa. Para colmo, a los 25 minutos del segundo tiempo Leandro Lozano también tuvo que abandonar el campo, contrariado, después de haber jugado los últimos tres partidos completos. Dylan Gorosito ingresó en su lugar.
El propio Arruabarrena había anticipado esta situación después del empate ante Vélez: «Jugamos cada tres días. Los chicos dicen ‘yo estoy, yo estoy’, aunque los GPS dicen otra cosa, aunque al presidente no le gusten mucho, ja»