DT de Recoleta: «Boca pierde mucho sin Paredes»
Foto: Olé
La baja de Leandro Paredes no pasó desapercibida para nadie, y mucho menos para el rival. Jorge González, el entrenador paraguayo de Recoleta, lo dijo sin rodeos en una entrevista exclusiva con Olé: «Para mí es una ventaja que Paredes no pueda jugar». Una declaración que, lejos de sonar a provocación vacía, viene cargada de análisis y de una confianza que el Xeneize no puede subestimar.
Recoleta llega a la revancha de los octavos de final de la Copa Sudamericana con una desventaja de 3-1 en el marcador global, tras la ida disputada en el Palacio Ducó. Necesita ganar por dos goles para forzar los penales, y González sabe perfectamente lo que eso implica. Aun así, el técnico de 51 años no baja los brazos: «Estamos confiados. Hacerle tres goles a Boca no es fácil, no te digo imposible, pero situaciones se pueden generar. Podemos aprovechar las ocasiones, golpear en el primer tiempo y en el segundo tiempo, llevarlo a los penales y que en esa tanda podamos sobresalir con los grandes ejecutores que tenemos», aseguró. Y no es solo palabras: los penales forman parte del trabajo cotidiano del equipo. «Lo tenemos incorporado siempre al final del entrenamiento. Los chicos se quedan con los arqueros y van entrenando. Nosotros lo hacemos siempre», reveló.
El plan de Recoleta tiene un eje claro: golpear rápido. «Estamos esperanzados en convertir en los primeros minutos para comenzar a trabajar el partido. La necesidad es hacer un gol rápido para ilusionarnos con la clasificación», explicó González. El DT también rescató lo ocurrido en la ida, cuando su equipo llegó a estar 1-0 arriba antes de sufrir dos expulsiones: «Les recalco a los muchachos que, 11 contra 11, el resultado era a favor nuestro. Lastimosamente, la roja de Wilfredo Báez en el tiempo adicionado del primer tiempo conllevó a descuidos innecesarios en todas las líneas». Sobre la presión, fue categórico: «Desde el inicio de la serie, el que tiene la presión es Boca. Porque, ¿quién es Recoleta para el continente? Sigue siendo un don nadie». Y cerró con una frase que resume el espíritu del equipo: «Boca, por obligación, por ser el grande y por sus aspiraciones, le tiene que dar mucha más importancia a una clasificación que nosotros a una eliminación. A nosotros se nos va a conocer bien si logramos clasificar. Sería un orgullo para este equipo y para los jugadores».
Sobre Paredes, González fue contundente y elogioso a la vez: «Es uno de los mejores de Boca, si no el líder del equipo. Cualquiera que pueda suplirlo puede jugar igual, pero nunca va a ser el líder, el técnico dentro de la cancha que organiza el equipo. Boca pierde mucho sin Paredes por lo que conlleva su emblema, su arraigo con los demás jugadores y, sobre todo, porque entiende el juego y ordena al equipo. Boca tiene reemplazantes naturales en cuanto al juego, pero no con la calidad de líder nato que tiene Paredes». Difícil no coincidir: el volante es el cerebro del equipo de Rodolfo Arruabarrena, y su ausencia obliga al Vasco a replantear la estructura del mediocampo para un partido en el que Boca no puede darse el lujo de tropezar.
La historia de Boca en copas internacionales está llena de noches en las que el Xeneize sufrió más de lo esperado ante rivales de menor jerarquía. La Copa Sudamericana, competencia que el club ganó en 2005, exige concentración máxima desde el primer minuto. Que un equipo como Recoleta llegue a la revancha con trabajo específico en penales, con un plan de partido definido y con la baja del capitán xeneize como argumento a favor, es una señal de alerta que Arruabarrena y sus jugadores deben tomar muy en serio. La clasificación no está sellada, y el fútbol argentino tiene sobrados ejemplos de que ninguna ventaja es suficiente si no se la defiende con la misma intensidad con la que se la construyó.
Fuente: Olé (ole.com.ar)