Boca sin Paredes en la Sudamericana: el balance 2026

Leandro Paredes con la camiseta de Boca Juniors durante un partido oficial en 2026

Foto: Olé

La pregunta duele, pero hay que hacerla: ¿puede Boca jugar una definición internacional sin Leandro Paredes? Este martes, ante Recoleta en Paraguay por la revancha de los octavos de la Copa Sudamericana, el Xeneize tendrá que responderla. El capitán sintió una molestia muscular frente a Platense y le pidió el cambio al Vasco Arruabarrena en el entretiempo, quedando descartado para el partido de vuelta donde el equipo buscará sellar la clasificación a cuartos de final, con el 3-1 de la ida como respaldo.

Los números de 2026 ofrecen algo de alivio, aunque no demasiado. Boca disputó 33 partidos oficiales en el año —24 con Claudio Úbeda y nueve desde la llegada de Rodolfo Arruabarrena— y Paredes estuvo presente en 28 de ellos. Solo faltó en cinco. El balance de esos cinco encuentros sin el 5 es parejo: dos victorias, dos empates y una derrota. Las primeras dos ausencias fueron consecutivas: el 20 de febrero, un esguince en el tobillo derecho lo dejó afuera del 0-0 ante Racing por el Apertura, y cuatro días después tampoco estuvo en el 2-0 frente a Gimnasia de Chivilcoy por Copa Argentina. La tercera llegó el 11 de abril ante Independiente, por suspensión tras acumular amarillas: empate 1-1.

Ya con Arruabarrena en el banco, hubo otras dos ausencias. El 17 de julio, Boca venció 2-0 a Sarmiento por Copa Argentina mientras Paredes todavía estaba con la Selección Argentina en el Mundial. Y el 27, tras regresar y jugar ante O’Higgins, el Vasco le dio descanso contra Riestra: resultado, derrota 3-0, la peor de este segundo ciclo del entrenador. Ese dato no es menor: la única caída sin Paredes fue también la más abultada.

Lo que los números no capturan del todo es la dimensión humana del asunto. Paredes prácticamente nunca quiso parar. Úbeda contó que le pidió jugar ante Universidad Católica sin estar al 100% en una noche decisiva de Libertadores. Con el Vasco ocurrió algo similar: disputó la final del Mundial con Argentina el 19 de julio y apenas cuatro días después fue titular ante O’Higgins en La Bombonera. Entre Mundial, Clausura y Sudamericana acumuló 14 partidos en apenas 50 días. El físico, inevitablemente, terminó pasando factura en Vicente López. Con el diario del lunes, puede debatirse si ese partido no era justamente el indicado para darle descanso, teniendo por delante la definición copera y el clásico del domingo en Avellaneda ante Racing, compromiso que también se perderá.

Más allá de los porcentajes y los promedios, la ausencia de Paredes en una noche de Copa tiene un peso específico que ninguna estadística termina de explicar. Es el capitán, la máxima referencia dentro y fuera del campo, el jugador que Boca recuperó con enorme esfuerzo institucional y que Riquelme puso en el centro del proyecto. Arruabarrena deberá encontrar en el mediocampo una solución colectiva para suplir lo que un solo hombre no puede reemplazar. La clasificación a cuartos está al alcance de la mano, pero el Xeneize tendrá que estirarla sin su líder.

Fuente: Olé (ole.com.ar)