El tatuaje de Flores tras su golazo en la Sudamericana
Foto: Prensa Boca Juniors
Hay semanas que merecen quedar grabadas para siempre. Y Leonel Flores lo tomó literalmente. Con apenas 19 años y ocho partidos en Primera, el juvenil de Boca vivió días que difícilmente olvidará: convirtió su primer gol a nivel internacional ante Recoleta, por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana, y decidió inmortalizarlo de la manera más permanente posible: con tinta en el pecho.

No fue un gol cualquiera. Flores recibió la pelota, dejó que picara y sacó un remate de sobrepique que sorprendió a todos. Una definición de categoría, de esas que se le piden a un delantero con oficio y que este pibe de 19 años ejecutó con una naturalidad que ilusiona. Vale aclarar que ya había convertido antes ante Sarmiento por Copa Argentina, pero este tanto en competencia internacional marcó un escalón más en su crecimiento.

El tatuaje en sí no es nuevo del todo: Flores ya llevaba un ángel en la zona del pectoral y en esta sesión amplió ese trabajo, completando el diseño que había comenzado tiempo atrás. La sesión quedó registrada en las redes del tatuador, quien la presentó con una frase que resume perfectamente el momento del jugador: «De meter un golazo a visitar mi estudio», escribió Gerko. El propio delantero compartió un video en sus redes mostrando el resultado final.
Con solo ocho partidos en la máxima categoría, Flores ya se ganó un lugar en el 11 de Arruabarrena a base de gambeta y desequilibrio. En Boca siempre hubo lugar para los pibes que se animan, y este chico parece tener la personalidad y la calidad para sostener ese lugar. El tatuaje en el pecho es un recuerdo personal, claro, pero también es una señal: Leonel Flores llegó para dejar huella, dentro y fuera de la cancha.
Fuente: Olé (ole.com.ar)