Recoleta FC, el curioso rival de Boca en la Sudamericana
Foto: TyC Sports
¿Quién es el rival que le espera a Boca en los octavos de la Copa Sudamericana 2026? Recoleta FC, un club paraguayo fundado en 1931 que pasó décadas en el ascenso, regresó a Primera División recién en 2024 y, apenas un año después, ya está disputando una competencia internacional. Y no cualquiera: este martes desde las 19, el Xeneize lo recibirá en el Estadio Tomás Adolfo Ducó de Huracán para la ida de los octavos de final, con la vuelta a jugarse en Paraguay.
El equipo conducido por Rodolfo Arruabarrena llega con la obligación de sacar ventaja de local ante un rival que, aunque modesto en términos históricos, hizo méritos para estar donde está. Recoleta terminó primero en el Grupo D de la fase de grupos, superando a Santos, San Lorenzo y Deportivo Cuenca. Nada mal para un club que hacía más de dos décadas que no pisaba la máxima categoría del fútbol paraguayo.
Pero lo que más llamó la atención del plantel de Recoleta es la presencia de Marcelo Cañete, un nombre que resuena fuerte en la historia reciente de Boca. El mediocampista surgió de las inferiores del club y debutó en Primera en 2010 bajo las órdenes de Claudio Borghi. En sus inicios, los medios lo catalogaron como el sucesor de Juan Román Riquelme, una etiqueta enorme para cualquier jugador. Hoy, a los 36 años, Cañete sigue vigente y se prepara para enfrentar al club que lo formó, después de haber pasado por equipos de Argentina, Chile y Brasil.
La otra curiosidad que hizo viral a Recoleta tiene como protagonista a su propio presidente, Luis Vidal. En noviembre pasado, Vidal ingresó al campo de juego durante un empate 0-0 ante Nacional y, con 51 años, 11 meses y 20 días, se convirtió en el futbolista más longevo en disputar un partido de Primera División en Paraguay. La repercusión fue tal que la Asociación Paraguaya de Fútbol cambió el reglamento: desde entonces, los integrantes de las comisiones directivas no pueden formar parte de las alineaciones oficiales. Vidal igual quedó incluido en la lista para la Sudamericana, aunque su entrenador aclaró que solo podría ingresar en un escenario verdaderamente excepcional.
Para Boca, que viene de eliminar a O’Higgins en penales, este cruce es una oportunidad concreta de avanzar en la Copa Sudamericana. El Xeneize tiene la ventaja de jugar la ida en casa —aunque sea en Ducó y no en La Bombonera— y la experiencia internacional que Recoleta todavía está construyendo. Sin embargo, en el fútbol sudamericano los rivales «sorpresa» suelen ser los más peligrosos: llegan sin presión, con hambre y con poco que perder. Arruabarrena y sus jugadores deberán tomarse este partido con la seriedad que exige cualquier instancia de eliminación directa.
Fuente: TyC Sports