Tapia llamó a Almada y le recomendó ir a Boca
Foto: Olé
¿Qué hubiera pasado si Thiago Almada terminaba en Boca? La pregunta no es un ejercicio de fantasía: según reveló Olé, cuando el pase del volante creativo desde el Atlético de Madrid a River ya estaba muy avanzado, el presidente de la AFA Claudio «Chiqui» Tapia lo llamó personalmente y le sugirió que podía ser el puente para que terminara en el Xeneize. La razón era simple: Juan Román Riquelme siempre lo quiso.
Tapia tiene una relación de estrecha confianza con Almada, un vínculo que va más allá del fútbol. Ambos comparten, entre otras cosas, la devoción por la Difunta Correa de San Juan. El propio Tapia le dedicó un mensaje público el 22 de julio: «Nunca pierdas esos valores y esa humildad que tanto te caracterizan, Thiago querido. Muy bien visitando y agradeciendo a la Difunta Correa». En ese marco de cercanía, el titular de la AFA aprovechó para jugar sus cartas y mencionar a Boca como destino posible, sabiendo que Riquelme ya había intentado llevarlo al club antes de que el jugador partiera hacia Botafogo. La admiración entre el volante y el presidente xeneize siempre fue mutua, basada en la identificación con un estilo de juego creativo y con personalidad.
Sin embargo, Almada ya tenía su decisión tomada. River pagó 20 millones de euros para hacerse con sus servicios y el ex Vélez eligió Núñez. El arranque en el Millonario no fue el esperado: apenas un gol en lo que va del semestre, con la presión de tener que revertir un flojo rendimiento colectivo. En ese contexto, el club de Núñez también atraviesa una tensa relación con la AFA —en marzo se alejó de los Comités por diferencias con el modelo de conducción— y las declaraciones de Otamendi cuestionando al arbitraje tras la derrota ante Tigre no hicieron más que profundizar esa grieta. Tapia, por su parte, reconoció en una entrevista con TyC que su vínculo con Riquelme es muy cercano, a diferencia del que mantiene con River.
Para Boca, la historia tiene un sabor agridulce. Riquelme quiso a Almada, lo buscó, y el jugador tiene al ídolo xeneize como referente. Que Tapia haya intervenido para acercar esa posibilidad habla de cuánto se valoraba ese fichaje desde adentro del fútbol argentino. Pero el dinero de River fue contundente. Lo que sí queda claro es que el interés de Boca por perfiles creativos y de selección no es casual: es una línea de construcción que Riquelme sostiene desde que asumió, y que en este caso se quedó a mitad de camino. La historia de Almada y el Xeneize, por ahora, es la de una oportunidad que no llegó a concretarse.
Fuente: Olé (ole.com.ar)