Uno por uno del empate de Boca con Platense

Boca Juniors empató 1-1 con Platense en Vicente López por el Torneo Clausura 2026

Foto: Olé / Marcelo Carroll

Un punto que sabe a poco, pero que pudo ser derrota. Boca visitó a Platense en Vicente López y se llevó un empate 1-1 que deja sensaciones encontradas: el equipo del Vasco Arruabarrena sufrió en el primer tiempo, reaccionó en el complemento y hasta tuvo el triunfo en los pies de Alan Velasco en la última del partido. La pelota se fue afuera. Sin arquero. Eso resume bastante bien la noche xeneize.

El héroe de la noche fue Álvaro Montero, con 7,5 puntos y el mejor partido desde que llegó a Boca: voló para sacarle un zapatazo de Lagos que se iba al ángulo, se estiró ante un cabezazo de Giménez y salvó el segundo de Platense sobre el final. Sin él, la historia hubiera sido otra. Del otro lado, Leandro Lozano (4 puntos) fue el gran responsable del 0-1: quedó mal perfilado en el área, se llevó puesta la pelota y le sirvió el gol a Retamar en bandeja. Se lesionó y tuvo que salir. También salieron con molestias Marco Pellegrino (aductor derecho) y Leandro Paredes, lo que enciende las alarmas de cara a los próximos compromisos.

El partido cambió con los ingresos al inicio del segundo tiempo: Merentiel por Paredes y Ayrton Costa por Pellegrino. Tomás Aranda, que había arrancado de falso 9 sin demasiado éxito, pasó a jugar de enganche y ahí sí apareció: un pase hermoso a Santiago Ascacibar en el área que terminó en el 1-1 de la Bestia. Merentiel recibió del Ruso al borde del área chica, esquivó al arquero y empató. Aranda se ganó un 7, el más alto entre los titulares de campo. Ascacibar también aportó con un 6,5 por su llegada al área, algo que no era habitual en él. Dylan Gorosito (5,5) entró y casi convierte, pero el VAR anuló por mano; además pegó en el travesaño. Velasco (5) tuvo el triunfo servido y no lo aprovechó.

Arruabarrena se fue con un 5: la decisión de salir sin 9 de inicio no funcionó y debió corregirlo al descanso. Sebastián Villa fue lo peor del equipo con apenas 3,5 puntos: impreciso, sin desequilibrio, para el olvido. Un detalle emotivo de la noche fue la canción de la hinchada de Boca en homenaje a Martín Palermo, flamante DT de Platense, el máximo goleador de la historia del club.

Este empate deja a Boca con puntos perdidos en el torneo local en un momento en que cada unidad vale. El equipo tiene por delante una seguidilla exigente, con la vuelta contra Recoleta en la Copa Argentina y compromisos internacionales en el horizonte. La acumulación de lesiones —Paredes, Pellegrino y Lozano con distintos grados de molestia— complica la rotación para el Vasco, que deberá administrar el plantel con cuidado. En noches así, cuando el resultado no acompaña del todo, la solidez de Montero bajo los tres palos y la capacidad de reacción del equipo en el segundo tiempo son las señales positivas a las que aferrarse.

Fuente: Olé (ole.com.ar)