Arruabarrena vs Palermo: el único duelo como DT
Foto: Olé
Dos históricos del Xeneize, dos bancos de suplentes enfrentados y una historia compartida que pesa. Este sábado, cuando Boca visite a Platense en Vicente López por la quinta fecha del Torneo Clausura, Rodolfo Vasco Arruabarrena y Martín Loco Palermo se mirarán a los ojos desde los respectivos dugouts. Y aunque la imagen parezca nueva, ya hubo un capítulo previo.
El único antecedente entre ambos como directores técnicos ocurrió el 16 de noviembre de 2014: Boca, conducido por Arruabarrena, visitó al Arsenal de Palermo en Sarandí. El resultado fue empate 1-1. Un duelo que, hasta ahora, no tuvo vencedor.
El contexto de aquel partido era particular. Arruabarrena tenía la cabeza puesta en otro objetivo: cuatro días después debía recibir a River en La Bombonera por la ida de las semifinales de la Copa Sudamericana. Por eso el Vasco decidió preservar a varios de sus habituales titulares y presentó una formación alternativa. Aun así, Boca tuvo sus chances: Emmanuel Gigliotti llegó a estrellar un remate en el travesaño durante el primer tiempo. En el complemento, Arsenal se puso en ventaja a los cinco minutos por intermedio de Brahian Alemán. Pero la alegría de Palermo duró apenas tres minutos: Mariano Echeverría aprovechó una pelota dentro del área y estableció el 1-1 definitivo. El defensor, con pasado en el conjunto de Sarandí, no festejó el gol.
Aquel empate terminó alejando a Boca de la pelea por el campeonato: quedó a seis puntos de River cuando restaban nueve por disputar. Pero Arruabarrena tenía todas sus energías depositadas en aquella semifinal superclásica de la Sudamericana. Casi 12 años después, el fútbol los vuelve a poner cara a cara. Ya no será Arsenal-Boca en Sarandí, sino Platense-Boca en Vicente López. Y junto a Palermo estará otro viejo conocido del Xeneize: Diego Cagna, su asistente en el Calamar.
Lo que viene tiene un sabor especial para cualquier hincha de Boca. Ver al Vasco y al Loco —dos pilares de aquella era dorada de Carlos Bianchi, campeones juntos en el país y en el mundo, compañeros también en el Villarreal de España— parados en veredas opuestas genera una mezcla de nostalgia y adrenalina difícil de explicar. El único antecedente terminó sin ganadores. Este sábado, uno de los dos deberá romper ese equilibrio.
Fuente: Olé (ole.com.ar)