Boca vendió a Saracchi al Houston Dynamo
Foto: Olé
Después de más de un año sin jugar un partido oficial con la camiseta azul y oro, Marcelo Saracchi tiene destino confirmado: el lateral uruguayo viajará este martes para sumarse al Houston Dynamo de la MLS. La negociación fue larga y con varios tropiezos, pero finalmente Boca cerró la venta de uno de los jugadores que el cuerpo técnico había relegado del plantel principal.
El acuerdo alcanzado contempla la transferencia del 60% del pase del jugador al club estadounidense, mientras que el Xeneize conserva un 40% sobre una futura plusvalía en caso de que Saracchi sea vendido nuevamente. No es un número menor: si el uruguayo explota en la MLS —como lo hizo en el Celtic, donde fue campeón de la Scottish Premiership y se destacó como una de las figuras—, Boca podría recibir una suma interesante en el futuro. El Houston Dynamo había ofertado días atrás pero no había llegado a un acuerdo por el monto; la solución llegó con esta fórmula de porcentaje compartido.
La historia de Saracchi en Boca fue una odisea desde el principio. Llegó hace más de tres años, fue cedido al Celtic donde brilló, pero el club escocés no ejerció la opción de compra. Su regreso al predio de Ezeiza fue directo al grupo de los separados: como su cesión vencía el 30 de junio, se incorporó recién el 1 de julio, con la pretemporada ya casi terminada, y el Vasco Arruabarrena dejó en claro que no lo tendría en cuenta. La salida era cuestión de tiempo. Cabe aclarar que su partida no abre cupo de incorporación, dado que no firmó planilla en los mínimos requeridos durante el último período.
En paralelo, también quedará confirmada en las próximas horas la cesión a préstamo de Íker Zufiaurre, el delantero de la Reserva que llegó a jugar como titular en Primera a comienzos del 2026. El juvenil se irá por un año al Albion FC de la liga uruguaya. A diferencia del caso Saracchi, esta salida sí le permite a Boca sumar un refuerzo extra, ya que el libro de pases cerró el último viernes. Y eso no es un dato menor: según confirmó Olé, la definición por un centrodelantero está al caer, y también se apunta a incorporar a Ezequiel Chimy Ávila como delantero adicional.
El cierre del caso Saracchi es un ejemplo de cómo Boca maneja los contratos de jugadores que quedan fuera del proyecto: en lugar de resignar el pase completo o pagar rescisiones costosas, el club busca recuperar valor económico y retener participación en futuras transferencias. Es una política que Riquelme viene aplicando con criterio en el mercado, y que en este caso le permite liberar espacio en el plantel sin resignar del todo el activo. Con el mercado aún activo y dos incorporaciones en carpeta, el Xeneize sigue moviéndose para darle a Arruabarrena las herramientas que necesita.
Fuente: Olé (ole.com.ar)