Enner Valencia: cómo llega a su posible debut en Boca
Foto: Prensa Boca Juniors
49 días. Ese es el tiempo exacto que habrá pasado entre el último partido de Enner Valencia con Ecuador en el Mundial y el momento en que el Xeneize enfrente a Recoleta en Asunción. Un número que no es menor: habla de cuánto tiempo estuvo el delantero sin competencia oficial, y explica por qué la pregunta sobre su estado físico es la más importante antes de verlo saltar a la cancha con la camiseta azul y oro.
El ecuatoriano fue reemplazado a falta de media hora en la derrota de la Selección de Ecuador ante México por los 16avos de final de la Copa del Mundo, con Sebastián Becaccece en el banco. Desde entonces, Valencia combinó vacaciones con trabajo individual hasta cerrar su acuerdo con Boca, donde se entrenó por primera vez el domingo 9 de agosto. El cuerpo técnico lo vio inicialmente «un poco demorado en su preparación, pero con un biotipo genético especial para ponerse a tono antes de lo previsto», según pudo saber Olé. Una descripción que invitaba a la paciencia, pero también dejaba abierta la puerta a una sorpresa.
Ese trabajo individual previo a su llegada al club no fue improvisado. Valencia se preparó con Camila Mora Guerrero, una coach particular que compartió imágenes del proceso. La especialista describió el trabajo como «activación de músculos, integración de estímulos cognitivos para un abordaje más completo en la búsqueda de respuestas motoras con mayor eficiencia»: ejercicios aeróbicos, de fuerza y de coordinación, todo de manera individual. Un plan pensado para no llegar de cero al Mundo Boca.
El Vasco Arruabarrena fue dando precisiones en conferencia de prensa desde que el delantero se sumó al plantel. «Está trabajando bien, llegó hace poco y el primer día tuvo que hacer un trabajito extra de físico y hoy ha hecho algunos estudios y la verdad que está bien, está trabajando con el grupo y a la vez trabaja en una parte específica», señaló el técnico tras la victoria en la ida ante los paraguayos. Ahora, con Valencia en la delegación que viajó a Asunción, la duda es si Arruabarrena lo hará debutar en este partido o si preferirá guardarlo para el domingo ante Racing, usando esta primera citación como una experiencia de integración con el grupo.
Más allá del estado físico puntual, la llegada de Valencia a los 36 años —cerca de cumplir los 37— representa una apuesta de Boca que mezcla ilusión con interrogantes. En su mejor versión, el ecuatoriano fue uno de los delanteros más desequilibrantes de América y el goleador histórico de su selección. Si logra recuperar aunque sea una parte de ese nivel, puede ser un factor diferencial en la Copa Sudamericana y en el torneo local. El hincha xeneize tiene razones para entusiasmarse, pero también para ser paciente: los grandes regresos al ruedo necesitan su tiempo. Fuente: Olé (ole.com.ar).