Boca vs Recoleta: hasta seis cambios planea Arruabarrena
Foto: Olé
Nadie esperaba tantos movimientos. Cuando todo indicaba que Rodolfo Arruabarrena llegaría al partido revancha ante Recoleta FC con una formación casi calcada a la del empate con Platense, las lesiones del sábado en Vicente López cambiaron el panorama de golpe. A pocas horas del encuentro por la Copa Sudamericana 2026, la posibilidad de que el Vasco realice hasta seis cambios respecto del último once es más que concreta.
Algunos reemplazos ya estaban cantados: Leandro Lozano sería reemplazado por Dylan Gorosito y Marco Pellegrino por Ayrton Costa. La gran incógnita era Leandro Paredes y si en su lugar entraría Miguel Merentiel o un volante. Pero con el correr de las horas se sumaron más novedades: Nicolás Figal muy probablemente reemplace a Lautaro Di Lollo, y entre Tomás Aranda y Leonel Flores uno también descansaría. Para colmo, tampoco está asegurada la continuidad de los dos volantes centrales, Santiago Ascacibar y Milton Delgado.
Según pudo saber Olé, además de Figal y Merentiel, también se meterían en el equipo Tomás Belmonte y Alan Velasco, configurando un 4-2-3-1. El tentativo que maneja el cuerpo técnico sería: Álvaro Montero; Dylan Gorosito, Nicolás Figal, Ayrton Costa, Lautaro Blanco; Santiago Ascacibar o Milton Delgado, Tomás Belmonte; Sebastián Villa, Alan Velasco, Tomás Aranda o Leonel Flores; y Miguel Merentiel. Dos dudas persisten antes de la siesta previa al partido, pero el esquema general ya tiene forma.
Lo que queda claro es que la maratón de partidos pasó factura. Arruabarrena, fiel a su filosofía de poner siempre lo mejor disponible en cancha, prefiere apostar por quienes están en mejores condiciones físicas antes que insistir con un equipo desgastado. En una Copa Sudamericana donde Boca necesita avanzar, el Vasco no quiere arriesgar nada.
La rotación masiva refleja también la profundidad del plantel que armó Riquelme en este mercado de pases. Tener opciones de nivel en cada puesto es lo que permite al DT moverse con esta libertad sin que la apuesta suene a improvisación. Si el equipo responde, la decisión quedará validada; si no, las críticas no tardarán en llegar. Así es Boca: cada partido es un examen, y esta noche en Paraguay no será la excepción.
Fuente: Olé (ole.com.ar)