Valencia y Galíndez: el reencuentro en Argentina
Foto: Olé
Antes de que Enner Valencia pueda debutar con la camiseta azul y oro, ya tuvo su primer reencuentro en suelo argentino con un viejo conocido: Hernán Galíndez, arquero de Huracán y compañero en la Selección de Ecuador. El posteo lo hizo el propio Galíndez, que compartió una historia con una foto del encuentro y un mensaje que mezcla afecto y picardía: «Éxitos en esta nueva etapa, hermano, salvo que nos crucemos». Una frase que dice todo sobre la relación entre ambos y lo que puede venir.
No es la primera vez que Galíndez habla con cariño de Valencia. Días atrás, tras el triunfo 2-0 de Huracán ante San Lorenzo en el clásico, el arquero del Globo ya había dejado en claro el vínculo que los une más allá de la camiseta ecuatoriana: «Le diría que disfrute, que tiene la posibilidad de jugar en un equipo como Boca, con su experiencia. Ya estuve hablando con él en estos días, seguramente seamos vecinos. Por suerte nuestras esposas se llevan bien, nuestros hijos son amigos. Trataremos, el tiempo que nos toque estar juntos en Argentina, de tomar mucho mate, comer muchos asados y disfrutar», destacó Galíndez. Una bienvenida de las que hacen bien.
Para Boca, la llegada de Valencia apunta a resolver uno de los problemas más urgentes que enfrenta Rodolfo Arruabarrena: la falta de alternativas reales en ataque y la necesidad de gol en la delantera. El ecuatoriano ya fue presentado oficialmente y se entrena con el plantel mientras el Vasco evalúa cuándo podrá tenerlo a disposición para su debut oficial. El reencuentro con Galíndez es una postal simpática, pero la cancha espera.
Y ese cruce en la cancha tendrá que esperar un poco más. Boca y Huracán no comparten zona en el Clausura, aunque sí lo hicieron en el Apertura, donde se cruzaron en octavos de final en un partido que todavía duele: la derrota 3-2 del Xeneize en La Bombonera, con Galíndez como una de las figuras del Globo esa noche. La historia entre estos dos tiene capítulos pendientes.
La incorporación de Valencia a Boca es una apuesta fuerte de la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme para dotar al equipo de un delantero de jerarquía y experiencia internacional. El ecuatoriano llega con el peso de haber sido figura en mundiales y de ser uno de los goleadores históricos de su selección. Que su primer vínculo público en Argentina sea con un amigo y futuro rival dice mucho del ambiente que encontró: cálido, pero con la competencia siempre a la vuelta de la esquina.
Fuente: Olé (ole.com.ar)