Boca goleó 4-0 a Recoleta y ya piensa en cuartos de la Sudamericana
Festejo Boca vs Recoleta FC
Con el pase asegurado desde la ida, el Xeneize no se guardó nada en Paraguay: 4-0 y un global de 7-1 para meterse en cuartos, donde espera a Bolívar o San Pablo.

Con la clasificación resuelta desde el partido de ida, Boca no se guardó absolutamente nada en Paraguay. Goleó 4-0 a Recoleta y cerró la serie con un global categórico de 7-1, un resultado que no deja dudas sobre la diferencia de jerarquía entre ambos equipos. El Xeneize ya se instaló en los cuartos de final de la Copa Sudamericana y ahora espera conocer a su próximo rival, que saldrá del cruce entre Bolívar y San Pablo, que se juega esta noche en el Morumbí.
El partido arrancó trabado, sin grandes ocasiones claras para ninguno de los dos equipos, hasta que Santiago Ascacibar rompió el cero. Fue su quinto gol en los últimos seis partidos, una racha llamativa para un mediocampista que, de a poco, se transforma en una de las gratas sorpresas de Arruabarrena en este semestre. El correntino no solo aporta en la marca: también apareció con gol en un momento clave del certamen internacional.
El segundo llegó poco después, y tuvo nombre propio: Sebastián Villa. El extremo convirtió su primer gol desde que volvió al club, un regreso que empezó a paso lento y que ahora encuentra en el gol la mejor manera de reconectar con la gente de Boca. En el complemento, con el partido ya encaminado, una jugada individual de Miguel Merentiel terminó en el tercer gol de la noche, y Alan Velasco le puso el moño final con el cuarto, sellando una goleada que dejó en claro que Boca no jugó a administrar la ventaja de la ida.
Más allá del resultado, la noche tuvo un condimento extra para el Vasco Arruabarrena: pudo hacer debutar a Enner Valencia, la contratación más resonante del semestre, y también le dio minutos al juvenil Facundo Herrera. Con la serie ya definida desde Buenos Aires, el DT aprovechó el terreno ganado para sumar rodaje a piezas que van a ser importantes de cara a lo que viene, sin resignar ni un poco de compromiso ni de funcionamiento colectivo.
El global de 7-1 ante Recoleta es mucho más que un resultado abultado: es una declaración de principios de cara a los cuartos de final. Boca llega a esa instancia con variantes que empiezan a aparecer justo en el momento indicado —Villa reencontrándose con el gol, Ascacibar en un nivel de continuidad que sorprende, Valencia sumando sus primeros minutos, juveniles como Herrera asomando en la consideración del cuerpo técnico— en la etapa del año donde el margen de error se reduce y cada decisión del Vasco empieza a pesar el doble. Sea Bolívar o San Pablo el rival de cuartos, el Xeneize se metió entre los ocho mejores del continente con la vara bien alta, y con la sensación de que este equipo, además de ganar, está encontrando forma en el momento justo.