Villa y su relación con los hinchas de Boca: «Los entiendo»

Sebastián Villa con la camiseta de Boca Juniors durante el partido ante Recoleta FC por la Copa Sudamericana

Foto: Olé / Fernando de la Orden

No fue un gol, pero casi valió lo mismo. Sebastián Villa entró desde el banco en el segundo tiempo del partido ante Recoleta FC por la Copa Sudamericana y en cuestión de minutos cambió la historia del partido: dos asistencias, remontada xeneize y un mensaje claro de que todavía tiene mucho para dar. El mejor partido del colombiano desde que volvió al club llegó justo cuando más se lo necesitaba.

El regreso de Villa a Boca no fue sencillo desde el arranque. Primero, el asombro de la hinchada al enterarse de su vuelta, dado que su salida anterior estuvo marcada por su condena por violencia de género y, encima, por su coqueteo con River. Después, la expectativa por lo que había mostrado en Independiente Rivadavia, donde fue figura y protagonista de logros inéditos para ese club. Pero lo poco que había jugado generó más dudas que certezas: titular en los dos partidos ante O’Higgins y ante Newell’s en Rosario, luego suplente en los últimos tres encuentros, con una aparición sin brillo ante Riestra en medio de una goleada en contra.

Ante ese contexto, su ingreso ante Recoleta fue un soplo de aire fresco. Y él lo sabe. Consultado por Olé sobre su vínculo con los hinchas xeneizes, fue claro y medido: «¿Cómo está mi vínculo con el hincha? Un poco de paciencia, los entiendo, pero bueno… vengo a aportar mi granito de arena, a dar lo mejor de mí, humildemente. Desde donde me toque, desde el lugar que me toque estar, voy a dar lo mejor de mí por el club». También habló de su proceso de adaptación: «Es un proceso, vengo de Independiente Rivadavia que es un fútbol diferente. Tengo que adaptarme al mundo Boca otra vez, al fútbol de mis compañeros. Poco a poco voy mejorando mi versión, espero dar todo de mí».

Detrás de todo esto hay también una mano del Vasco Arruabarrena, que viene manejando los tiempos de Villa con criterio: no le regaló el puesto por su pasado en el club ni por su buen presente en Rivadavia, sino que lo está llevando de a poco, exigiéndole que se lo gane en cancha. Los minutos ante Recoleta fueron distintos a los que tuvo ante Estudiantes y Vélez, y esa progresión habla de un plan claro del cuerpo técnico. Villa también se refirió al grupo: «Estamos muy bien, con muchas ganas y confianza. Yo le puedo aportar hoy más experiencia y más tranquilidad. Y quiero aprovechar cada momento, pudiendo aportar lo mejor de mí para lograr lo que todos queremos, que son títulos en el club, porque Boca es Deportivo Ganar. Estuve muchos años acá, sé lo que significa representar esta camiseta tan bonita. Esperamos estar a la altura».

Lo de Villa ante Recoleta fue apenas un primer paso, pero un paso en la dirección correcta. En su primera etapa en Boca fue uno de los jugadores más desequilibrantes del fútbol argentino, capaz de resolver partidos él solo con su velocidad y su desborde por izquierda. Esa versión se fue diluyendo entre conflictos extradeportivos y un final amargo. Ahora, con más años encima y declaraciones que muestran una madurez diferente, la pregunta es si esta segunda oportunidad puede convertirse en algo más que una redención personal: si Villa puede volver a ser un arma real para Boca en la Copa Sudamericana y en lo que resta del año. El partido ante Recoleta fue, al menos, una respuesta esperanzadora.

Fuente: Olé (ole.com.ar)